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Quiero ser libre

Mi compra de 350 € en Mercadona por la guerra en Irán anticipando la crisis… por si acaso

Compra anticrisis en el Mercadona por la guerra de Irán

No, el mundo no se para mientras haces las maletas. Cuando yo organizaba mi vuelto a España tras 5 años en Ecuador, con los billetes de avión ya comprados y cerrando etapas, la realidad global seguía su curso ineludible: conflictos fatales, inflación galopante y la amenaza de desabastecimiento latente.

Ante este panorama, he tomado una decisión estratégica y previsora para mi economía. Y sí, puede que algunos me llamen loco, pero prefiero tener un colchón a lamentarme.

Una compra en el Mercadona online a 9000 km de distancia

He hecho una compra en Mercadona (que no me paga, por cierto) de unos 350 € estando a 9000 kilómetros de distancia, aún en Ecuador. Tú fíjate lo que son las cosas hoy en día: puedes planificar tu despensa desde la otra punta del mundo y que te la reciban unos familiares en España. Y así ha sido: el pedido ya está en casa, esperándome.

¿Por qué hago esto? Porque no me fío. Con lo que está pasando en el estrecho de Ormuz, los problemas con los fertilizantes, la guerra en Ucrania… los precios van a subir y podría haber escasez. Y yo me voy a asegurar de tener un suministro de ciertos productos básicos e importantes para varios meses, por lo que pueda pasar.

¿Qué he comprado? Listado de productos comprados para sobrevivir y disfrutar ante escasez mundial

Para quien tenga dudas, esto no es comprar comida perecedera que se pudrirá en una nevera. Es despensa pura y dura, cosas imperecederas que durarán años. Y para que lo veáis con detalle, aquí os dejo el desglose de lo que compone mi «seguro de inflación y escasez»:

  • Proteína y legumbres: 4 paquetes de soja texturizada (muchísima proteína y dura una barbaridad), 15 paquetes de garbanzos, 10 de lentejas, 6 de alubia blanca y 6 de alubia pinta.
  • Hidratos de carbono: 10 unidades de arroz integral y 3 de arroz redondo (para las paellas), 10 paquetes de espaguetis integrales y 10 de macarrones, 5 unidades de harina de maíz blanco precocida (para hacer arepas, y ahí se nota que he vivido en Sudamérica).
  • Conservas: 10 paquetes de tomate triturado, tomate concentrado, tomate frito, 7 unidades de caldo de verduras, guisantes, judías verdes, macedonia de verduras, corazones de alcachofa, zanahoria en tiras, espárragos blancos y maíz dulce.
  • Desayunos y bebidas: 5 unidades de muesli, 1 kg de café (que no falte), 5 paquetes de bebida de arándanos y frutos rojos, 10 unidades de bebida de avena con chocolate y 2 packs de bebida de soja con calcio.
  • Frutos secos: 10 bolsas de almendras y 10 de nueces.
  • El vicio (imprescindible): unas botellas de vino Viña Albali, tanto reserva como crianza (en Ecuador está carísimo y aquí estaba de oferta), y millones de latas de cerveza Steinburg, porque en el campo no puede faltar la posibilidad de echar un buen trago barato.

Como ves, no es un búnker, es un colchón financiero. Algunos dirán que estoy loco, pero a esos les preguntaría: ¿Habéis ido al supermercado últimamente? ¿Habéis visto los precios? Desde 2020 con el virus, y luego con la guerra de Ucrania, los precios no han dejado de subir y no van a volver a bajar. La inflación ya lleva con nosotros bastante tiempo y lo normal a día de hoy es que vaya a peor.

No estoy construyendo un búnker nuclear. Es simplemente un colchón de 350 €. En principio, no voy a usar estos productos inmediatamente, sino que los guardaré y compraré otros frescos. Pero si hay problemas de stock o los precios se disparan, yo ya tengo mi base asegurada a precios de hoy. Es una póliza de seguro comestible.

La optimización y logística al vivir en el campo en tiempos de incertidumbre geopolítica

Esta compra encaja perfecto con mi nuevo estilo de vida. Me voy a vivir a un cortijo a 30 minutos de la ciudad. Tener la despensa llena me permite reducir los viajes al supermercado. Es pura optimización, es lo que se ha hecho toda la vida en el campo: llenar la despensa para el invierno.

Hay un súper Día en un pueblo cercano, no estaré aislado, pero prefiero tener mis 15 paquetes de garbanzos guardados pase lo que pase. Es optimización pura y dura. Llamadme loco, pero a ver quién tiene al final razón cuando las cosas se tuerzan. Y si no sucede, siempre me los puedo comer poco a poco, ¿no?

¿Tú también haces compras pensando en la geopolítica mundial o te importa un rábano lo que le pase al mundo? Déjame tu comentario y, si quieres ver cómo sigo optimizando mi vuelta a España, ¡suscríbete al canal!

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