
Muy buenas, amigos. Por decir algo, porque la verdad es que la situación vuelve a ser dantesca. Estamos viviendo en España una situación de abandono y dejadez que da miedo, y aunque no voy a señalar a ningún político en concreto, el panorama es desolador.
Ya lo vivimos en 2024 con la DANA de Valencia. Murió muchísima gente, fue una auténtica tragedia, no solo en vidas humanas, sino también en daños materiales. Y ahora, la historia se repite.
El barranco del Poyo a punto de desbordarse y la patata caliente del 112 y los ayuntamientos
Lo estamos viendo de nuevo en Valencia: se está volviendo a inundar por las lluvias torrenciales. Hemos visto coches arrastrados por el agua y el barranco del Poyo al borde de desbordarse. Pero lo más indignante de todo esto no es la lluvia, es la gestión.
El 112 avisó del problema a las 17:00 h. El sistema de emergencia saltó. Sin embargo, los ayuntamientos no dieron el aviso a la población. No se avisó a la gente para que tomara medidas, para que los que estuvieran en plantas bajas se subieran a plantas altas, para que pudieran salvar víveres o sacar el frigorífico del agua para no quedarse sin comida. Ya pasamos hambre en la DANA de 2024 y parece que no hemos aprendido nada a nivel institucional.
El monstruo del régimen del 78
El Estado está queriendo salir de rositas. La fórmula que han escogido es la de siempre: echar las responsabilidades a un político en concreto y que los demás se laven las manos. Nos quieren vender que el problema es «este garbanzo contaminado», pero que el resto del plato está bien. Y no es así, es completamente al revés.
El problema es el sistema entero. Está mal hecho desde la base del régimen del 78. Aquí no hay responsabilidades asumidas porque en España no hay separación de poderes, no hay independencia judicial y no hay representación real del ciudadano. El diputado no representa al ciudadano de a pie, representa los intereses de su partido.
Y lo que vemos es a la casta política pasándose la patata caliente unos a otros. Empiezan a decir «el partido tal tiene la culpa», «no, el partido cual tiene la culpa», se echan en cara los desastres unos a otros y, al final, nadie soluciona nada. El régimen del 78 ha creado un monstruo que no tiene solución y que no se puede salvar desde dentro del propio régimen.
Solo el pueblo salva al pueblo
Mientras grabo esto, estoy en un paraje fantástico y natural. Tengo el Cabo de Gata al fondo, es una maravilla. Ahora mismo, estar en el mar debe ser increíble. Este contraste me hace pensar en lo afortunados que somos en algunos lugares y en lo desamparados que estamos en otros.
Mucha fuerza a la gente de Valencia. No podemos confiar en los políticos. Esto es cosa de la ciudadanía, tenemos que hacer algo por nuestra cuenta. Ya hay gente que lleva tiempo avisando de esto, como Rubén Gisbert. Toda mi admiración para el, porque siempre es atacado desde las facciones de dentro del Estado, pero al final es de los pocos que está haciendo algo bueno y denunciando la realidad.
Espero que de corazón la gente aprenda que el estado no está ahí para salvarnos ni para ayudarnos. La cuestión es que nosotros, de forma independiente, tenemos que hacer algo porque, si no, nos van a destruir hasta el final, hasta que no quede nada.
Un blog y un canal sin filtros
Como veis, este es un vídeo y un artículo diferente. No me gusta hablar de una sola cosa. Me parece que hablar sobre un solo nicho, que es lo que hace todo el mundo, desnaturaliza por completo un canal de YouTube y la vida de una persona. Me parece completamente artificial. Yo no me limito a eso. Hablo de tecnología, de inversiones, de viajes, de vida en el campo y también de la realidad política y social que nos rodea.
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Un abrazo al pueblo de Valencia, espero que no pase nada grave. Nos vemos en el próximo artículo.