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Quiero ser libre

Me despido de Ecuador tras 5 años: gracias por todo

Me despido de Ecuador tras 5 años: gracias por todo

Cinco años. Eso es lo que tardas en hacer de un lugar tu hogar, y eso es exactamente lo que ha sido Ecuador para mí. Pero todo ciclo llega a su fin, y este vídeo, este artículo, son una despedida. Sí, amigos, me voy de Ecuador. A continuación, te explico qué me ha llevado a dejar Ecuador y cuáles son mis planes de futuro.

El motivo real de mi partida de Ecuador

Nunca había hablado de esto en mis vídeos, pero la verdad es que vine a Ecuador por mi pareja. Aquí hemos hecho nuestra vida y ha sido increíble, pero me toca volver a España. Se me acabó una excedencia de 5 años que tengo como trabajador público.

Tenía otros planes, la verdad es que no pensaba volver, pero al final he tomado la decisión de hacerlo. Mi mujer se va a quedar en Ecuador por un tiempo, pero tenemos planes muy buenos para el futuro. A veces hay que hacer sacrificios a corto plazo para construir algo grande a largo plazo. Y yo, que siempre busco la libertad financiera y un mejor futuro para mi familia, creo que esta es la decisión responsable ahora mismo. Además, no me voy solo: un amigo también se viene conmigo y ya tenemos todo reservado.

Un país de locos: los contrastes de Ecuador

Mucha gente no entiende de verdad qué es Ecuador. Es un país andino con una barbaridad de paisajes, climas y etnias diferentes. Los contrastes son espectaculares: en muy pocos kilómetros puedes estar en una montaña altísima, con un paisaje de páramo brutal, y en un rato corto plantarte en un clima tropical rodeado de cultivos de banano, cacao, café o caña de azúcar.

He viajado tanto por aquí que seguramente he conocido más lugares que mucha gente propia del país: Cuenca, Olón, Montañita, Guayaquil, Quito, Playa de los Frailes, Puerto López, Vilcabamba, Loja, Girón, Quilotoa, Cotopaxi, Latacunga, Baños, Ambato, Tena, Puyo, Macas, Atuntaqui, Ibarra, Otavalo, La Maná… La lista es interminable.

Eso sí, me ha quedado la espina de las Islas Galápagos. La tengo ahí clavada. Quedará para otra ocasión, porque pienso volver, ya sea como turista o a vivir en un tiempo. Quién sabe.

No todo es ideal, Ecuador también tiene problemas

Ecuador es un país increíble, pero también tiene sus problemillas y hay que ser honesto. Me ha tocado vivir la sequía en primera mano, con cortes de luz de hasta 9 horas donde no había ni cómo trabajar. También está la realidad de la carretera: atravesar montaña con niebla, los asaltos, la delincuencia…

Pero entre todos esos problemas, ¿cómo olvidar esas cafeterías en las que he pasado tantas horas trabajando con el portátil, con un buen café de Loja en la taza? Esas son las cosas que se te quedan grabadas en la retina para siempre.

Bao: el compañero fiel que nunca falla

Por supuesto, no me voy solo. Se viene conmigo mi querido amigo Bao. Es mi gato y llevo con el 14 años. Es un gato muy saludable que siempre ha tenido acceso al exterior, salvo un tiempo en una casa en Cuenca donde se le notaba que se iba apagando por la falta de libertad.

Antes de salir de Ecuador, vinimos a una casa de campo y en un par de meses ha recuperado muchísima vitalidad. El va a viajar en avión, pero no vamos a ir juntos, ya que he contratado una empresa de profesionales para que lo lleven a España seguro. Continuaremos nuestra vida allí, pero no en la ciudad, ¡nos vamos al campo! Si quieres ver cómo se adapta, ¡estate atento y suscríbete al canal de YouTube porque haré una serie de vídeos sobre eso!

Gastronomía: de los almuerzos baratos a las cervezas artesanales

¡La comida! Cómo voy a olvidar la comida de Ecuador. Extrañaré esos almuerzos de 3 dólares donde se comía muy bien por un precio increíble, aunque la inflación se ha notado últimamente. Fuera del horario de almuerzo (desayuno o «merienda», como llaman aquí a la cena), es difícil encontrar algo por menos de 10 o 15 dólares por persona.

También extrañaré las cervezas artesanales. No soy muy fan de la Club o la Pilsener, salvo cuando están muy frías y hace mucho calor (en la playa o en la selva), pero aquí hay cervezas artesanales riquísimas, estilo alemán, que son una maravilla.

La gente de Ecuador y el adiós definitivo

La gente en Ecuador es muy amable. Hay un carácter diferente entre la montaña y la playa (la costa es más abierta), pero en general son muy educados, siempre con un «por favor» o «disculpe» a flor de piel.

Extrañaré a la familia que he formado aquí, no solo a mi mujer. Hay mucho cariño y respeto. Ecuador me ha dado mucho, son 5 años de mi vida que no cambio por nada. Estoy muy agradecido con todos, desde la «veci» del barrio hasta todos con los que me he cruzado por la calle.

Mi vida continúa ahora en el campo en España. Mostraré mis aventuras, las costumbres españolas, haré paellas, catas de vinos, rutas en bici y veremos cómo se adapta Bao a su nuevo hogar.

Un abrazo y muchas gracias a todos los ecuatorianos. Tenéis un país maravilloso. Los que no lo conocen no saben lo que se pierden. Me quedo con ganas de volver. ¡Un abrazo grande!

Puedes ver en YouTube el vídeo de mi despedida de Ecuador tras vivir unos años en el país andino

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