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Swing trading vs day trading: ¿por qué prefiero el primero?

Swing trading vs day trading

¿Swing trading vs day trading? Esa es la cuestión. Seguramente, ya te habrás dado cuenta de la gran cantidad de estrategias y escuelas de day trading que han aflorado en el mercado en estos últimos años. Sin embargo, en mi opinión, es mucho más interesante otra forma de aproximarse a los mercados especulativos, mediante el swing trading, el cual no está tanto en el foco de atención principal y creo que tiene una serie de ventajas respecto al anterior.

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¿Qué es el swing trading?

Aunque hay diferentes versiones de lo que es el swing trading, para mí es aquella metodología de trading que mantiene abiertas posiciones más allá de un solo día e, incluso, llegando a tenerlas abiertas durante semanas. Es decir, la duración de las operaciones es mayor.

Se trata de aprovechar movimientos que hace el mercado durante cortos periodos de tiempo para sacar un beneficio, pero lejos del ritmo frenético del trading intradía. Por lo general, estos movimientos se realizan a favor de tendencia, aunque pueden realizarse de cualquier forma según la estrategia que siga cada trader. Por ejemplo, podemos aprovechar una oscilación en el precio de un activo después de una corrección, y entrar cuando se da la vuelta para continuar con la tendencia general.

Lo que sí está claro es que muy raramente podrás ver a alguien que opera swing trading utilizando gráficas de 1 minuto o 5 minutos, como pasa con el day trading, siendo las más habituales las gráficas de 4 horas o 1 día; aunque no es descartable utilizar gráficas de 1 hora en algún momento determinado.

Swing trading vs day trading

Dicho esto, voy a contarte por qué creo que, si te gusta el trading, tu camino debería centrarse más en una operativa tipo swing que en la del day trader.

Menos emocional, más «aburrido»

Uno de los motivos por los que prefiero el swing trading contra el day trading, es porque usar este tipo de operativa te libra, en cierta medida, de tomar decisiones movidas por las emociones. Al tener movimientos más lentos, podemos tener más tiempo para analizar y pensar con claridad sobre una gráfica de un día antes que la de un minuto, donde el precio se mueve con mucha más velocidad.

Por lo tanto, tener una actividad más «aburrida» cuando estamos arriesgando nuestro dinero resulta, al menos a priori, mucho más sensato, al menos desde mi punto de vista.

Con esto no quiero decir que el swing trading no altere nuestras emociones, ni muchísimo menos, pero nunca de la misma forma que lo hace una operativa de scalping.

No ocupa tanto tiempo

El swing trading no se puede llevar a cabo sin dedicarle algún tiempo, eso es innegable. Pero la cantidad de tiempo que te requiere será siempre ridícula comparada con la que necesitas para practicar trading intradía. Aunque te hayan contado que el day trader opera una hora al día y el resto se lo pasa dando vueltas con su descapotable, lo cierto es que suelen estar mucho más tiempo delante de las pantallas.

Para empezar, un day trader serio debería analizar el mercado durante un rato antes de que empiece su jornada. Además, es posible que durante un buen tiempo no encuentre ninguna opción interesante para entrar al mercado, por lo que habrá momentos de largas jornadas esperando un buen movimiento. Esto lleva, en muchos casos, a sobreoperar, con el consiguiente coste y riesgo.

Todo ello sin pensar en una posible mala operación que te lleve a intentar pasar más tiempo en la pantalla del habitual para «compensar» la anterior. Además, es muy habitual que el trader intradía opte por operar más de un momento del día, como son la apertura o el cierre de mercado; o la apertura americana y europea, la asiática, etc.

En definitiva, la imagen idealizada del day trader no suele ser la habitual, y suele dedicar más horas a la pantalla de lo que pueda parecer.

Es arriesgado hacer del trading tu trabajo

Sin duda, para mí el punto más importante de por qué la comparativa swing trading vs day trading tiene como claro vencedor al primero es el hecho del riesgo que supone para tu estabilidad financiera el segundo.

En mi opinión, el solo hecho de que la operativa intradía te exija estar cada día pegado a la pantalla es suficiente motivo para darte cuenta de que ese tiempo se lo estarás dejando de dedicar a otras actividades que te pueden otorgar más estabilidad económica, como son, sin duda, tus negocios.

Hacer que tu sustento dependa de una actividad en la que siempre estás arriesgando tu dinero y que no te deja tiempo para un negocio estable me parece un plan de vida que no tiene sentido. Bajo mi punto de vista, ¿no es más sensato dedicar todo el tiempo posible a tus negocios y, en tus ratos libres, dar rienda suelta a especular en los mercados (o, directamente, invertir a largo plazo)? No sé si estarás de acuerdo conmigo, pero:

«Mejor obtener unos ingresos estables y especular después que unos ingresos inestables y nada más».

El swing trading es más susceptible a la macroeconomía

El swing trading tampoco es perfecto y tiene sus desventajas. Una de las más importantes, bajo mi criterio personal, es que tiene más posibilidades de estar expuesto a los caprichos de la economía a nivel macro. Por pura lógica, el hecho de tener operaciones abiertas durante más tiempo te hace más susceptible a eventos mundiales que puedan alterar el precio.

Por su parte, el day trader profesional debería estar al tanto de las noticias periódicas y previsibles para dejar de operar cuando estas se produzcan. Es decir, el day trader tiene menos posibilidades de estar dentro del mercado durante un evento que pueda alterar el precio del activo que está operando (aunque también le puede agarrar dentro).

Y esta, a grandes rasgos, es mi visión sobre el tema. Quizá estés de acuerdo conmigo o, por el contrario, no opines lo mismo que yo. En cualquier caso, déjame en los comentarios tu opinión y me encantará leer tus razones. Un abrazo.

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